Sabemos que vienen en todos los tamaños, formas y colores. Hay padres gruñones, permisivos, represores, sobre-protectores, comprensivos, histéricos, y si sigo buscando definiciones no termino nunca, porque ninguno es igual a otro. Y, aunque no estemos siempre contentos con ellos, enfrentémoslo gente, LOS AMAMOS.
Es natural, un sentir muy fuerte, casi ineludible (salvo grandes excepciones -abusos varios-) y de los sentimientos mas puros que se pueden tener. He conocido en mi vida muchos padres, cada uno mas particular que el anterior. He conocido padres violentos, capaces de cometer actos de verdad atroces. También he conocido padres que desde mi punto de vista son incapaces de criar a un hijo correctamente (Estemos claros, no todos nacen para ser padres) También he conocido padres maravillosos, que dan lo mejor de si por educar y criar a sus hijos. Padres que se revientan el lomo trabajando por y para sus hijos, para darles quizás lo que ellos mismos no tuvieron (Y no hablo solo del trabajo material). Todo esto suena muy bonito, todos lo hemos escuchado alguna vez, pero quizás escucharlo tan repetidamente no es suficiente.
Personalmente, nací producto de un matrimonio que creí muy estable, hasta que llegue a los 15 años y todo sencillamente se fue en picada, y comprendí que nunca fue como yo y los demás lo vieron. Mis padres (y en especial mi madre) se esforzaron durante el tiempo que estuvieron juntos, por aparentar ante sus hijos que todo era sencillamente normal. Nunca faltaron las bromas, las muestras de cariño, los almuerzos y actividades en familia.
Ocurrió en mi familia un hecho lamentable hace 11 años. La muerte de mi hermano menor fue un duro golpe para nosotros, del cual estoy seguro que no podremos recuperarnos del todo. Tenía yo 9 años entonces y se que estas imágenes me acompañaran por siempre: Mi papa despertándome para decirme lo ocurrido, muchas personas sin cara para mi, diciendo cuanto les dolía esta perdida, la casa, blanca como la nieve, que nos recibió en el acto de despedida.
Mis padres no venían bien, incluso desde antes de que esto ocurriese, pero siempre supieron mantener todo esto ajeno a sus hijos. Cuando mi hermano murió, estoy seguro de que todo se puso peor, pero aún así, JAMAS me percaté de que algo sucedía hasta que cuando cumplí 15 años, supe que mi padre se iba definitivamente del país, dejándonos a mi madre y a mi solos en el pueblo miserable donde EL MISMO nos había arrastrado. Fue cobarde, una manera de hacer las cosas que no tiene ninguna justificación.
Aún después de asimilar que mi padre se iba de esta manera, después de desahogarme contra el, expresarme de la mejor manera que pude a mis 15 años, no siento ningún odio, ni rencor, ni resentimiento. Entre el y mi madre, nos dieron lo mejor que podían ofrecernos: La vida a mi hermano y a mi, se esforzaron por levantar un negocio en medio de la nada, para darnos la mejor vida posible, y aún hoy, que no estoy ni estaré jamas de acuerdo con su manera de actuar, le doy gracias a mi padre por lo que pudo darme.
¿Saben que? Pudo ser peor. Pude tener como padre a un pervertido, un abusador, un criminal, o cualquier otra cosa. La verdad es que, dentro de todo, su comportamiento como padre y esposo fue ejemplar, nunca maltratando a nadie, y siempre en calma.
Hoy, agradezco al ente pertinente por darme a la madre que tengo, que resistió con toda entereza la ruptura de nuestra familia, soporto todo y se mantuvo en pie. Cuando mi padre se fue, teníamos un negocio en muy mal estado, una casa en construcción (Tuvieron que parar la construcción de nuestra casa por falta de dinero) y un auto que tenía ya cerca de 8 años. Mi madre con su trabajo y esfuerzo supo levantar todo del suelo hasta tener hoy lo que tenemos (que no es mucho, pero nunca he tenido que pedirle nada a nadie) por esto, y por la crianza que me dio, los valores que me inculco, la educación que se esforzó por darme (Incluyendo cosas de hombres, que como pudo, logro inculcarme de una manera muy graciosa algunas veces), le estaré eternamente agradecido, y espero algún día poder darle a ella al menos la mitad de lo que ella me ha dado y me sigue dando cada día.
Este post va dedicado a aquellas personas que sienten que sus padres no los comprenden, no los quieren, o no les dan la suficiente atención. Si lo hacen, significan mucho para ellos. A veces pasa que los padres se enfrascan tanto en trabajar de una manera casi enfermiza, todo con la intención de que nunca falte nada en casa, que descuidan ese compartir con sus hijos, descuidan la formación de ese lazo que debe existir entre madres e hijas y padres con hijos. ¿Que tenemos que hacer entonces? ¿Huir? ¿Insultarlos? ¿Decirle al amigo o al vecino cuanto los "detestan? No gente. Seamos nosotros los que fomentemos esta unión cuando falte. Seamos nosotros ese agente de cambio que necesitan las familias. Tengamos el valor suficiente de enfrentar estas situaciones. Somos todos humanos, y situaciones horribles (y otras no tanto) se viven día a día en cada hogar, y ¿Quien dice que no podemos nosotros, los hijos, intentar mejorar las cosas? Dar lo mejor de nosotros y expresar lo que sentimos a los seres que nos dieron la vida no nos hace menos que nadie. No es un signo de debilidad, yo lo veo como un acto valiente, por asumir un rol que quizás no nos corresponde como hijos, pero que vale tanto o mas que cualquier otro esfuerzo.
Ve y abraza a tus padres y diles lo que te molesta, lo que quieres mejorar, lo que crees que necesitan para crecer como familia. No te gritarán, ni te rechazarán, porque aunque no sepan siempre que hacer o decir, nos aman con intensidad, porque lo que se siente por un hijo es algo inimaginable, y nadie escapa a esto. Y si sientes que tu familia es perfecta, que tienen todo lo que necesitan para ser felices y mas, pues de igual manera abraza a tus padres y agradece, expresa cuan agradecido estas, porque gracias a ellos, somos quienes somos.
A ti madre, muchas gracias por lo que me das día a día, por nunca dejar de creer en mi cuando yo mismo no me apostaba un duro, por gritarme cuando era necesario y merecido, por secar mis lagrimas y llorar de risa conmigo, por nunca rendirte por ti y por mi, por darme un amor que no puede ser medido, por cuidarme -a veces de manera exagerada- cuando enfermaba. Se que todo y mas lo das de corazón y estaré eternamente agradecido.
Y a los demás padres e hijos, aprovechen lo que tienen, y si no es como esperan, sean ustedes los hijos los que luchen también por alcanzar la felicidad familiar. Situaciones horribles viven todos, pero es aquí donde están las oportunidades de crecer. -S-
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3 comentarios:
awww t amo cielito!
Mi mami rules :) no hay cosita mas cuchi d verdad q no (L) un viva por las mamis
Sese
que hermoso! es una de las cosas mas sensatas que he leido! tienes razon en todas y cada una de tus palabras..y tu madre es una mujer admirable! Saluditos :)
¡Qué bonito!
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